INTRODUCCIÓN
Desde hace décadas los gerentes han buscado mejorar
el funcionamiento organizacional, esta situación es tan antigua como la
cultura.
Anteriormente se veía a las organizaciones como una
forma de alcanzar la competitividad y obtener beneficios sobre la base de una
división horizontal del trabajo y vertical de la decisiones, donde existía
alguien en la cúspide que era quien pensaba y los demás eran los autómatas que
se les pagaba para que hicieran lo que se les ordenaba y nada más.
Esta era la estructura de una organización lineal.
Hoy en día, el concepto de organización ha cambiado y se ha pasado de un
pensamiento lineal a un pensamiento sistémico, en donde las cosas no son vistas
como estructuras aisladas sino como procesos integrantes de un todo; en tal
sentido, podemos decir que la organización es un sistema de relaciones entre
individuos por medio de las cuales las personas, bajo el mando de los Gerentes,
persiguen metas comunes.
Estas metas son producto de la planificación y de los
procesos de toma de decisiones en donde los objetivos son creados tomando como
base la capacidad de aprender que tienen los empleados - conociéndose que las
organizaciones cobrarán relevancia al aprovechar el entusiasmo y la capacidad
de aprendizaje del personal que poseen-
Los gerentes quieren estar seguros de que sus
organizaciones podrán aguantar mucho tiempo y para ello, en nuestros tiempos,
se hace indispensable conocer sobre el comportamiento humano en las
organizaciones y éste será entendible sólo cuando lo analizamos de manera
holística, sistémica, multidisciplinaria e interdisciplinarias y en donde las
relaciones personas-organización deben verse como un todo, teniéndose como
entendido que las habilidades técnicas son necesarias para el éxito en la
gestión administrativa.
Además, los gerentes necesitan tener buenas
habilidades con la gente y desarrollar las habilidades de sus colaboradores, ya
que el impacto positivo y/o negativo que los componentes de la organización
(individuos, grupos y estructura) tiene sobre ella misma será directamente
proporcional al éxito o fracaso que la organización obtenga.